domingo, 15 de febrero de 2009

El Federalismo o Por Qué México "Funciona"

¡Hola Mundo!

Esta semana les voy a platicar sobre el Federalismo; qué es, qué hace, dónde trabaja, porqué, cómo y a qué hora sale por el pan.

Primero que nada y para empezar por el principio, vamos a ver, ¿Qué es?

Etimológicamente el origen del vocablo proviene del latín foedus que significa unión, alianza, pacto, acuerdo, todos contra todos. El Federalismo es una filosofía política en donde un grupo de miembros se unen y eligen una cabeza representativa para luego decir que mejor no y tratar de separarse. Por lo general se entiende como la forma de gobierno donde la soberanía se divide (constitucionalmente) entre el gobierno central y unidades constituyentes que pueden ser estados o provincias, para así crear una amalgama de ideologías y opiniones diferentes contenidas en un solo lugar. Y todos sabemos que esta siempre es una buena idea, ¿verdad? Todos viven en paz con felicidad y arco iris todo el tiempo, ¿verdad? Nunca hay problemas de "yo estoy bien, tu estas mal", ¿verdad?


¿Verdad?


Ya que vimos el "qué es" nos pasamos al "qué hace".

Básicamente el Federalismo permite que varias entidades políticas unan esfuerzos para crear una sola nación entre ellas. Se podría decir que esto funciona tanto como para el bien común como para el bien de cada estado o provincia, pero realmente en la práctica vemos que en pocos países funciona de esta manera. Lo que nos lleva a...

¿Dónde trabaja?


Europa

En Europa podemos encontrar varios ejemplos del Federalismo como por ejemplo:
  • Suiza
  • Austria
  • Alemania
  • Bélgica
A mi opinión, el ejemplo más interesante de Federalismo en Europa, es Europa misma. La Unión Europea tiene muchas características del Federalismo, y aunque no es una Federación (todavía) se vale soñar a que podemos llegar a esos niveles de unidad, ¿no? Contrario al caso de...

Australia

Australia es un caso único, ya que su constitución básicamente le da a los territorios poderes de crear leyes para TODO el gobierno lo cual lleva obviamente a pleitos entre los territorios, excepto por la Isla Norfolk, que mejor se hace a un ladito y observa desde lejos como los otros territorios se pelean por todo mientras goza de su autonomía y de unas nueces de macadamia.

Brasil


La aportación de Brasil al federalismo fue el incluir a los gobiernos locales como entidades federativas, gracias a esto las ciudades brasileñas gozan de algunos poderes que comúnmente solo se le otorgan a estados, pero no tienen una constitución propia. Además, un Presidente con una barba magnifica.

Lost Constant: Políticamente Incorrecto desde 2009


Oh, Canada

Muchos no considerarían a Canadá como Federalista pero realmente ellos no importan porque es MI blog, carajo. En fin, el federalismo Canadiense se destaca por ser una divertida mezcla de federalismo y Commonwealth. Lo mejor de todo es que funciona. El federalismo Canadiense surge por las discrepancias que existían entre los territorios marítimos, la parte francesa y la parte inglesa y se considero que era esencial para la convivencia de estas comunidades.



Adivina quién

Para algunos el caso de Federalismo más importante, es la relación entre los estados norteamericanos y el gobierno federal de los Estados Unidos. Paul E. Peterson escribe: "Even the two principal writers of The Federalist Papers. Hamilton and Madison entered into intense, bitter conflicts over the appropriate meaning of the U. S. Constitution. Hamilton, appreciative of the wealth passing through [New York], wanted a strong central state in order to
promote commerce and international trade. Madison, [and] Thomas Jefferson, worried more about defending southern agrarian interests against northern speculators." ("The New Politics of Federalism", 2005, pp. 1). Esto nos muestra que desde del principio en los Estados Unidos hubo ideas contrarias sobre la forma de gobernar la nueva nación. Pero aun así, desde la guerra civil el poder se ha ido centralizando poco a poco.


...¿México?

Así es, por fin llegamos a lo que algunos esperaban y otros no: ¡El Federalismo Mexicano!

En México se ha elevado a rango constitucional la figura del municipio como una tercera esfera de gobierno, el cual está facultado generalmente, para establecer bases reglamentarias para la ejecución de las leyes dispuestas por la cámara o congreso local (El Senado de la República, 1998, "Federalismo Mexicano", pp. 17). Esto por un lado lleva a una increíble cantidad de Alcaldes o Presidentes Municipales corruptos y... no, no le veo el lado positivo a separar aún más el poder. Pero aún así han habido casos en los que un estado simplemente decide que no esto no es lo suyo, como fué el caso de Chiapas en el 1994, donde se escudaron tras el internet e intentaron hacer una revolución en un país debatiblemente sometido donde nadie quería una revolución.

En fin, podemos concluir que el federalismo es una bellísima forma de gobierno a través de las cuales muchas naciones poderosas han podido llegar a ese punto en el que están, ya sea porque lograron unificar sus naciones, porque le dieron cierto grado de autonomía a sus entidades federativas,y aunque yo soy un bien fundamentado partidario del totalitarismo benevolente, el federalismo si me pasa.

Ah por cierto, dejenme les presento al Repre, la mascota del blog:

Cualquier parecido con alguna personal real o ficticia es mera coincidencia.


¿Representante o Represor? Eso se lo dejo a la imaginación de usted, constante lector. Por que como siempre, la última palabra es suya.

¿Qué opina del federalismo, Repre?

¡Que jocoso es el Repre!


Todas estas personas me aman:

  • Peterson, Paul "The New Politics of Federalism", 2005, Harvard University, USA, (pp. 1).
  • Commonwealth of Australia Constitution Act.
  • Constitution of the United States of America.
  • Constitución de la República Federativa de Brasil.
  • Faya Viesca, Jacinto, "El Federalismo Mexicano", 1989, Ed. INAP, México, (pp. 23 - 42).
  • Tocqueville, Alexis, "La Democracia en América", 1984, Ed. FCE, México, (pp. 15 - 119).
  • Caballero, Gonzalo, "Hacia una teoría de la dinámica institucional de los federalismos", 2009, Revista Española de Investigaciones Sociológicas, (pp. 131 - 146)

sábado, 7 de febrero de 2009

El Multipartidismo o Cómo Robarte Escaños y Salirte con la Tuya

¡Hola mundo!


Hoy voy a postear sobre los sistemas electorales multipartidistas. Y si, son tan divertidos e interesantes como suenan, eternos merecedores de canción, alabanza y oración, aunque a muchos (incluido yo entre ellos), no les agrade mucho estos sistemas.

Antes que nada les voy a platicar sobre la fórmula electoral. La fórmula electoral es la manera de clasificar a los sistemas electorales y ayuda a configurar el resultado electoral. Pueden ser de dos tipos, de mayoría, que se divide en mayoría representativa o absoluta; y de proporción.

Primero vámonos con el sistema de representación proporcional, causa de mucho dolor y sufrimiento de naciones enteras, y aun se sigue usando, porque vamos, ¿a qué país no le gusta hacer sufrir a su gente por culpa de unos cuantos ingratos que pasaron gratis a ser legisladores?


¿Qué fregados es eso y cómo funciona? ¿Se come con tortilla?


Así es como funciona.


Simple, constante lector: Básicamente es darles a cada partido en la integración de órganos colegiados, cierto número de escaños proporcionalmente a los candidatos mencionados en las listas de los partidos, en orden, con los votos obtenidos en la contienda electoral, incluso si no gana, haciendo así todo el concepto de democracia fútil.


Todo el sistema es parcial hacia el extremismo, la inestabilidad, la falta de moderación y la ineficiencia e incluso el favoritismo. Sus candidatos se determinan por medio de listas controladas, y son normalmente personas que están hace mucho tiempo en el partido, a quienes se les deben muchos favores y que guardan viejos rencores, todas desventajas en una democracia real.

Pongamos un ejemplo. Primero tenemos que ver cuántos representantes son de mayoría relativa y cuántos son de representación proporcional. En México, 300 (60%) de los diputados electos de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, se eligen por mayoría relativa, y 200 (40%) por representación proporcional. Esos muchachones del 40% y su agradable partido necesitan un mínimo de votos (señalados por la ley) para siquiera ser considerados para participar en la catafixia de la representación proporcional.

No está de más aclarar que hay un límite sobre el número de diputados que un partido puede tener sentados en curules, tanto por mayoría como por RP. Así suena más bonito sobre papel, ¿no? (Art. 52 & 54 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos)

Para la asignación de partidos al derecho de RP, se toma la suma de los votos de los partidos que alcanzaron o superaron el porcentaje mínimo, o también se le puede deducir a la votación los votos a favor de los partidos que fallaron en el intento.


Un hombre del pueblo, humilde y trabajador, lanzado al estrellato proporcional.


¡Miren nada mas a este compañero de la foto, feliz porque el sistema de representación proporcional le regalo su escaño!

La Magia de la Representación Proporcional


Ahora vámonos a los sistemas mayoritarios, no tan divertidos como la representación proporcional, pero le echan ganas.

Tenemos primero el sistema de mayoría relativa, donde el partido que gana la mayoría de los votos gana las elecciones; así de simple y facilito como robarle las elecciones a Cuauhtémoc Cárdenas.

Luego viene el sistema de mayoría absoluta, donde el partido que gana más del 50% de los votos gana las votaciones, aplastando así a la miserable oposición, pero esto le deja abierta la puerta a la susodicha oposición para ganar mayoría de escaños. ¿Cuál es el punto? Te ganas el distrito tal vez, pero haces que tu partido pierda el congreso/parlamento/legislatura/lugares en el restaurante. Mal candidato, malo. Este sistema no solo toma en cuenta cual candidato cree el votante que está más guapo, sino que también una segunda referencia o más. En algunos países se usa la segunda vuelta, que es (disculpen la pésima analogía) como la revancha del melate; si ambos partidos quedaron muy cerca el uno del otro, por ejemplo 50% vs. 46% (ajempejecalderónajem) entonces se va a segunda vuelta, donde se descartan los partidos minoritarios y solo se deja que la gente vote por los dos partidos que tuvieron mayoría de votos.


Nótese el funcionario al frente, que parece no saber dónde está ni quién es toda esa gente.


A mi parecer, y por si no se han dado cuenta, ninguno de estos sistemas realmente crea una sociedad utópica de esas de las que hablaban los rusos. Y no estoy diciendo que soy un comunista que odia la libertad y la propiedad privada y demás cosas bonitas de la vida, sino que simplemente yo optaría por el dictador benevolente. Y yo debería serlo.



Amén.


En fin, ¿qué más puedo decir? Es obvio que la gratificación de aprender sobre este tema es instantánea ya que los maravillosos conocimientos que usted, constante lector, absorba de este blog probablemente nunca le sirvan de algo en la vida, pero hey, al menos te reiste.


Parafraseando horriblemente a:

Nohlen Dieter, "Sistemas electorales y partidos políticos", 1993, Fondo de Cultura Económica, México, (pp 137-152).

Sartori, Giovanni, "Parties and Party Systems", 1976, Cambridge: Cambridge University Press, (pp 420-466).

Parada, Francisco, "Mil y Un Maneras de Aplicar 'Amén'", 2009, Scofield Printing, Estados Unidos, (pp 1 - 2).

Amanda L. Hoffman, "Political parties, electoral systems and democracy: A cross-national analysis", 2005, European Journal of Political Research, (pp 231-242).

domingo, 1 de febrero de 2009

INTRO

Quihubo.

Bienvenidos a mi blog, les va a gustar porque esta a todo dar.

Mi nombre es Jorge Calvillo, estudiante de segundo semestre en Relaciones Internacionales. Básicamente este blog lo voy a usar, hasta que se me ocurra alguna otra cosa, para escribir mis reportes de lectura de la clase de Sistemas Políticos Contemporaneos, y tal vez algunas otras cosillas por ahi que tengan que ver con la clase o con la Política Internacional, siempre tratando de inyectarle algo de humor (y fallando miserablemente en el intento). Pero bueno, uno hace lo que puede..

Nos olemos luego, mundo.